jueves, 10 de febrero de 2011

DÍA 18, FALTAN 27





Ayer, martes 8, pasaron muchas cosas trascendentes.
No tanto esta deliciosa tortilla de acelga, que me quedó bien moshe moshe por dentro, babé... buenísima.








Ni tanto mis bellas plantitas, el jazmín y la santa rita/veranera.








Sino que, al atardecer, me vinieron a buscar mis tíos, y me llevaron a Balboa, en las escalinatas de la Administración del Canal de Panamá, donde todos, en familia, vimos Aladino.






Mi tía S. llevó tortilla de papas, empanadas y pie de pollo. La tortilla estaba bastante bien, el pie, puajjj. Las empanadas no las probé. Me aclaró, cuando le elogié la tortilla, que no la había hecho hecha, sino un uruguayo.
En cuanto a Aladino... me acordé muchísimo de cuando fui con E. a ver la peli, el cuento que le leí millones de veces, y los muñequitos, creo que venían en un postrecito, y los coleccionábamos.

Después llegué a casa, y mientras escribía aquí, vino el sismo.

Hoy, miércoles, anduve de nuevo por Balboa. Fui a una reunión con M.N. y S.
Después me fui al mall, y me compré 2 bombachas, 2 corpiños y una remera.
Miré valijas gigantes, y computadoras, pero no me las compré.






Y a la noche, me comí unos fideítos con ajo y aceite de oliva. Una cervecita, y ya.

Durante el día, preparé un texto para publicarlo en un libro colectivo, leí un blog que me tiene fanatizada, skypeé con mi madre, hijo, sobrina menor y técnico de computadoras, y vi un maravilloso gol gestado por Messi, recomendado por mi hijo, con quien hubiera visto todo el partido si no estuviera aquí, al reverendo pedo.

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