Pero al ratito, llegaron las familias y los niños. Hoy no fue un día de borrachos, sino de niños y niña gritones, para peor, gritando en inglés, insufribles. 
Qué al pedo estamos, cuando estamos en otro país y muy solitos, jajajajaja: para la cena, fideítos gallinas.
Chateé con C., me reí con M.N. y la murga (poco) apete cible; hablé con E., y ahora, que son las 23 allá y las 21 acá, voy a lavar los platos, y con el librito, cuchita a la cama.
Mañana, espero no tener ninguna sorpresa desagradable. Digo, esas que la vida, las personas, los seres vivos, nos pueden brindar.
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