sábado, 12 de febrero de 2011

DÍA 21, VAN TRES SEMANAS, FALTAN 3 Y 3. Parte 1: Acompañando a Ce. al aeropuerto

Puse el despertador a las 5.30, me levanté, intenté hacer café con uno en sobre que me había afanado de un hotel de México, pero Ce., después de olerlo, tomar un sorbito y decirme Mmm, tiene un gusto raro... te fijaste la fecha de vencimiento?, obviamente lo desechó. No aceptó ni yogur ni té ni mate ni jugo de naranja, así que me quedé muy culpable por no haberle ofrecido un café con leche como Dios manda.
Nos vino a buscar R padre, y allí fuimos.


Uy, hay mucha gente en las filas. Volvemos a preguntar, y nos mandan a otra, para los que hicieron web check in. Pero había un problemita: le aparecía una valija como ya enviada... después de un ratito, se supone que lo resolvieron.





Ahí está Ce.!!! yendo para Migración. La señora de blanco se enojó mucho cuando vio que saqué una foto, y me sacó carpiendo.


Dejé a C.G. junto con S.D., que llegó hoy con su perrito, esperando a un veterinario autorice el ingreso del susodicho. Decidí tomarme un bus para ir hasta la terminal, en lugar de pagar 25 dólares de taxi.




Y empecé a caminar, por la banquina de la ruta de salida del aeropuerto (como si fuera la Richieri!), buscando la parada del bus.



Menos mal que el cartelito le indica a los autos, buses y combis que salen arando del aeropuerto, que por ahí puede haber algún/a infeliz caminando...







Carteles ruteros, senda peatonal rutera.




Un caminito para llegar a la parada.









Yo creo que a este concejal no lo tienen en muy alta estima.



Allí va Ce.!!!








Y aquí voy yo, parada, a un dólar.






Bus un tanto cochambroso.









Pero cuando me bajé, lo amé!!!





Después, me fui al Albrook Mall, y aprendí dos cosas: a las valijas, maletas, cosas para el equipaje, las llaman "bolsas". Y si comprás algo, y cuando salís te suena como si te lo estuvieras afanando, viene uno de seguridad, lo lleva a la caja para que te saquen la alarma, vos bufás un poco, y el otro de seguridad, para congraciarse con vos, te dice: "A la cajera le descuentan cuatro balboas cada vez que pasa esto". "Ay, pobre!", decís vos, que no por nada te formaste en la FJC y en la solidaridad con la clase obrera. Y el de seguridad insiste: "Para que aprenda, porque el cliente pasa pena (vergüenza) y se molesta". "Pobre", insistís, y te vas.

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